Actualizado en 2026
El dhikr es, probablemente, la práctica más sencilla del islam y la más difícil de sostener. No exige un lugar concreto, ni una hora, ni preparativos: basta con recordar a Allah. Y sin embargo, pocas cosas se olvidan con tanta facilidad en medio de un día cualquiera.
Esta guía explica qué es el dhikr, qué dicen el Corán y la Sunna sobre él, cuáles son sus fórmulas principales y cómo se practica, tanto en la vida diaria del musulmán como en los círculos del sufismo.
Qué es el dhikr: significado y definición
Dhikr (ذِكْر) significa en árabe recuerdo y también mención. Las dos acepciones importan: el dhikr es a la vez lo que se dice con la lengua y lo que se sostiene en el corazón. De ahí que la tradición hable de un dhikr exterior, hecho de fórmulas, y de un dhikr interior, que es un estado de presencia.
En su sentido más amplio, dhikr es todo aquello que devuelve a Allah a la conciencia: la recitación del Corán, la súplica, la oración, el estudio e incluso la contemplación de la creación. En su sentido más concreto, que es el que se usa a diario, designa la repetición de ciertas fórmulas breves de alabanza, glorificación y petición de perdón.
El dhikr en el Corán y en la Sunna
El Corán ordena el recuerdo de forma directa y lo vincula con el sosiego del alma:
«Recordadme y Yo os recordaré» (Corán 2:152)
«Es con el recuerdo de Allah como se sosiegan los corazones» (Corán 13:28)
«¡Vosotros que creéis! Recordad mucho a Allah y glorificadle mañana y tarde» (Corán 33:41-42)
La Sunna del Profeta ﷺ recoge decenas de fórmulas para cada momento del día: al despertar, al salir de casa, al comer, al viajar, al acostarse. Un hadiz qudsi muy conocido, transmitido por Al-Bujari y Muslim, expresa la reciprocidad de esta práctica: Allah está con Su siervo cuando lo recuerda, y lo recuerda a su vez cuando el siervo lo menciona.
Lo importante, y es lo que insisten los maestros, es que el dhikr no es una fórmula mágica ni un conteo mecánico: es una relación. La cantidad sin atención no transforma nada.
Las fórmulas principales del dhikr
Estas son las más extendidas y las que aparecen en casi todos los manuales:
| Fórmula | En árabe | Significado | Cuándo se usa |
|---|---|---|---|
| Tasbih | Subhana-llah | Gloria a Allah | Tras la oración, en todo momento |
| Tahmid | Al-hamdu li-llah | La alabanza es de Allah | Al recibir un bien, tras la oración |
| Takbir | Allahu akbar | Allah es más grande | En la oración y ante lo que impresiona |
| Tahlil | La ilaha illa-llah | No hay más dios que Allah | El dhikr central, el de la unicidad |
| Istighfar | Astaghfiru-llah | Pido perdón a Allah | Al reconocer una falta, a diario |
| Salawat | Allahumma salli ‘ala Muhammad | Bendiciones sobre el Profeta ﷺ | Al mencionarlo, los viernes |
Una costumbre muy extendida, recogida en la Sunna, consiste en repetir tras cada oración obligatoria treinta y tres veces el tasbih, treinta y tres el tahmid y treinta y cuatro el takbir, hasta completar cien.
Para empezar a practicar el dhikr
Los libros que explican las fórmulas, su sentido y cómo ordenarlas en el día.
Cómo se practica el dhikr, paso a paso
1. Elige una fórmula y un número
Mejor poco y sostenido que mucho y abandonado. Cien veces astaghfiru-llah al día, o treinta y tres de cada fórmula tras la oración, es un comienzo sensato.
2. Fija el momento
El dhikr arraiga cuando se engancha a algo que ya haces: después de cada oración, al salir de casa, en el trayecto al trabajo, antes de dormir. Al-Gazzali dedica un libro entero del Ihya a este reparto del día, los awrad.
3. Cuida el cuerpo y el lugar
No hay postura obligatoria, pero la tradición recomienda estar con ablución, sentado, orientado a la qibla y en un sitio tranquilo. El tasbih o rosario islámico, de 33 o 99 cuentas, sirve para no pendiente del conteo.
4. Empieza por la lengua y deja que baje al corazón
Al principio se pronuncia con atención, aunque la mente se escape. Con el tiempo, la fórmula sigue sonando dentro cuando la lengua calla. Ese es el paso que los maestros llaman del dhikr de la lengua al dhikr del corazón.
5. No lo conviertas en una carga
Si un día no llegas al número, no lo abandones: redúcelo. La constancia vale más que la intensidad, y el propio Profeta ﷺ recomendaba las obras pequeñas y continuas.
El dhikr del corazón: de la fórmula a la presencia
Los tratados de espiritualidad distinguen varios grados. El primero es el dhikr de la lengua, que puede hacerse con la mente distraída. El segundo es el dhikr del corazón, en el que la atención acompaña a la palabra. El tercero, el que buscan los maestros, es el estado en que el recuerdo ya no se interrumpe: la persona hace su vida ordinaria sin perder de vista a Quien la sostiene.
Al-Gazzali explica en Las maravillas del corazón que ese paso no se consigue por esfuerzo de voluntad, sino limpiando lo que lo impide: el apego, la prisa, la dispersión. Por eso el dhikr aparece siempre acompañado de otras dos prácticas: la muraqaba, la vigilancia, y la muhasaba, el examen de las propias acciones.
El dhikr en el sufismo: wird, halqa y tariqa
En las tariqas o vías sufíes, el dhikr se organiza de dos maneras. La primera es el wird: una letanía personal, con fórmulas y números concretos, que el maestro transmite al discípulo y este repite a diario. La segunda es el dhikr colectivo, llamado halqa o hadra según la tradición, en el que un grupo recuerda al unísono, a veces de pie y con movimiento acompasado.
Hay vías que practican el dhikr en voz alta (yahri) y vías que lo practican en silencio (jafi). Ninguna de las dos es superior: son métodos distintos para lo mismo.
Dudas y errores frecuentes
- Contar por contar. El número es una ayuda, no el objetivo. Mil repeticiones distraídas valen menos que diez conscientes.
- Buscar estados. El dhikr no se practica para sentir cosas. Los estados, cuando llegan, son un regalo, no la medida del progreso.
- Abandonarlo por imperfecto. Nadie empieza con el corazón presente. Se empieza con la lengua y con la intención.
- Separarlo de lo obligatorio. El dhikr no sustituye a la oración ni a la justicia con los demás. Los acompaña.
Libros recomendados sobre el dhikr
Si quieres profundizar, estos son los libros que recomendamos, del más práctico al más avanzado:
Libro 9 – Las invocaciones y las súplicas (9,90 EUR)
El tomo del Ihya dedicado íntegramente a este tema. Al-Gazzali reúne las invocaciones de la Sunna para cada momento del día, explica sus modales y distingue el recuerdo verdadero de la repetición vacía. Es el punto de partida natural.
Libro 10 – El orden de las prácticas devocionales regulares (awrad) (9,90 EUR)
Qué hacer en cada tramo del día y de la noche. Al-Gazzali propone un reparto sostenible entre la adoración y la vida ordinaria, que es justamente el marco donde el dhikr se mantiene o se pierde.
Dalail Al-Jairat (18,00 EUR)
La colección de salawat más difundida del mundo islámico, compuesta por el imam Al-Yazuli. Un libro para recitar, no solo para leer, organizado en lecturas diarias a lo largo de la semana.
Las Máximas de Sabiduría de Ibn ‘Ata’ Allah (14,90 EUR)
Las Hikam de Ibn ‘Ata’ Allah, maestro de la vía shadhili. Aforismos breves sobre la relación entre el esfuerzo del siervo y el don de Allah, que iluminan por qué el dhikr transforma y cuándo se vuelve estéril.
Libro 21 – Las maravillas del corazón (10,90 EUR)
Dónde ocurre todo esto. Al-Gazzali describe el funcionamiento del corazón, sus facultades y lo que lo endurece, y explica por qué el recuerdo es su alimento propio.
Libro 38 – La vigilancia y el examen de conciencia (9,90 EUR)
La vigilancia (muraqaba) y el examen de conciencia (muhasaba), las dos prácticas que sostienen el dhikr y evitan que degenere en costumbre.
Seguir el camino del recuerdo
De las invocaciones diarias a la obra completa de Al-Gazzali sobre la vida del corazón.
Preguntas frecuentes sobre el dhikr
¿Qué significa dhikr exactamente?
Significa recuerdo y mención. Designa tanto la repetición de fórmulas de alabanza a Allah con la lengua como el estado interior de no perderlo de vista. En español se traduce habitualmente como «recuerdo de Dios».
¿Cuántas veces hay que repetir el dhikr?
No hay una cifra obligatoria. La Sunna recoge prácticas concretas, como repetir cien veces al día la petición de perdón o completar cien alabanzas tras cada oración. Lo esencial es la constancia: un número pequeño que se cumpla a diario vale más que uno grande que se abandone.
¿Se puede hacer dhikr en cualquier momento y lugar?
Sí. A diferencia de la oración, el dhikr no está sujeto a horarios ni requiere un lugar determinado. Puede hacerse caminando, trabajando o en el transporte. Se recomienda estar con ablución y en un sitio tranquilo cuando se practica de forma concentrada, pero no es obligatorio.
¿Hace falta un maestro para practicar el dhikr?
Para las fórmulas de la Sunna, no: cualquier musulmán puede practicarlas. Para un wird estructurado dentro de una vía sufí, la tradición sí considera necesaria la transmisión de un maestro, porque implica un compromiso y un método concretos.
¿Qué diferencia hay entre dhikr y dua?
El dua es la súplica: pedir a Allah. El dhikr es el recuerdo y la alabanza. Están muy unidos y suelen practicarse juntos, pero el primero pide y el segundo reconoce.
Empezar hoy
El dhikr no pide tiempo libre, pide atención. Cien peticiones de perdón en el trayecto al trabajo, treinta y tres alabanzas después de cada oración, una fórmula sostenida antes de dormir. Eso ya es practicarlo, y es más de lo que hace la mayoría.
Si quieres acompañarlo de lectura, empieza por Las invocaciones y las súplicas de Al-Gazzali y sigue por El orden de las prácticas devocionales. Y si te interesa el contexto más amplio, tienes nuestra guía sobre qué es el sufismo.



























































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